Descubre el por qué de "Barrio Arriba"

09:17 Montse Romo 0 Comentarios


bonitoleon.com: La Voz de León

Por nombres no ha quedado. La parte de la ciudad situada al Norte, orgullosa de su laborasidad y de la fama que ha adquirido por la inmejorable calidad de lo que con tesonero esfuerzo produce.

Miembros inseparables del conjunto leonés, llevan las denominaciones que recibieron desde principios de su existencia como San Miguel y El Coecillo.

Solo en ese rincón donde ha prosperado la industria y que ha posicionado el nombre de León, ha tenido que cargar con desconcertantes apodos: Barrio del Canal, Barrio del Santo Cristo de la Salud, Barrio de Arriba, Colonia Iturbide y Colonia Obregón. A pesar de los nombrecitos pasajeros y sin fundamento, no hay leonés que no use estas tres palabras: Barrio de Arriba.

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Por el año de 1597, el capitán Juan Alonso de Torres, uno de los primeros fundadores, dijo en escrito que elevó ante el Cabildo: "... tengo necesidad de otro solar... y porque al presente está uno de que es dueño Francisco Hernández, mulato, soltero... y tiene en él unas casillas edificadas... y porque por mandamiento de S. Señoría Ilma, el Conde de Monterrey, Virrey de esta Nueva España, está mandado que- los mulatos- salgan fuera de los españoles, haciendo barrio de por si... a V.M. pido y suplico dar..."

Como consecuencia de esta petición, se inquirió sobre el paradero del famoso mandamiento, al no encontrarse, se hizo "información" y en ella declaró el Regidor Juan Alonso de Torres, que por una memoria que dio el Cabildo y Regimiento de la Villa a Fray Pedro Espinosa (guardían del convento S. Francisco) para que los mulatos salieran de entre los españoles.

El Virrey le confirmó en la propia Memoria y decretó que se guardará y se cumpliera como el Cabildo lo pedía... 

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Por otra parte, Simón de la Gallarza, Alcalde Ordinario de la Villa, declaró que el pidió la memoria al Padre Guardían pero este solo se la enseñó y no se la dio. Las casas terminaron a nombre de Miguel Ramírez, curador de los hijos de Francisco Hernández, con la condición de que no se permitieran mulatos en la zona.

Se le echaba más allá de los límites que encerraban las casas de los españoles y se les obligaba a que hicieran barrio de por sí. No podían ir a San Miguel o a El Coecillo a hacer su barrio porque aquellos ya eran pueblos de indios.

Les decían que se fueran al Norte, al de arriba de La Canal, o sea, de la acequia que llevaba el agua a las huertas de los españoles. Junto a esta acequia, ahora Julián de Obregón, se fue formando el barrio que los mulatos se vieron obligados a hacer.

Por muchos años se llamó Barrio de la Canal y después, por quedar en un plano alto de la Villa, Barrio de Arriba.




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